Pokémon

No lo puedo evitar, cada X tiempo, cojo mi Game Boy/Nintendo DS/whatever, desempolvo un cartucho de Pokémon y me pongo a jugar como si no hubiera mañana, intentando entrenar a mis queridos Pokémon con cariño e igualdad.

El juego comienza con lo siguiente: un profesor Pokémon super viejo pero con un parecido considerable a George Clooney que no recuerda el nombre de su propio nieto y el tuyo ni lo sabe. Es más, supuestamente te está viendo, pero te pregunta el sexo.

Inmediatamente después, te encoge y te deja en tu habitación, delante de una consola (en tu habitación de 50 metros cuadrados también tienes un súper ordenador, una estantería y un mapa chupiguay de la región de Kanto). Bajas las escaleras y tu madre (la cual no tiene habitación propia en este juego, vive en la cocina y el salón) te dice que no vayas por la hierba alta, en este juego tu madre sólo sirve para curarte los pokémon y darte consejos idiotas (más adelante, en otras versiones del juego también tendrá una segunda vida como obsesa de los concursos Pokémon, te regalará un vestido rosa, te guardará dinero y comprará peluches con él).

Sales de tu casa y, como no, intentas meterte en la hierba alta. El profesor Oak te para y te lleva a su laboratorio. Te da un Pokémon (Charmander si eres valiente y tienes huevos a pasarte a Brook con uno de fuego, Pikachu por narices en la edición amarilla, ahí sí que la tienes armada) y luchas contra su prepotente nieto, que siempre elije Pokémon después de ti y te jode pero bien (menos en Pokémon Amarillo, que se queda con un Eeve por idiota). Te da una pokédex y te manda irte por ahí, rollo interraíl, con un bicho de color rojo con una llama en la cola a enfrentarte a todo lo que hay por ahí: violadores, atracadores, asesinos, entrenadores pokémon, el Team Rocket… Pero bueno, aún tienes que pedir permiso a tu madre, seguro que no te deja, es lo más lógico, sólo tienes 10 años.

Llegas a casa todo contento a decir “Mamá, mamá, ¿puedo ir yo solo por Japón con este Pokémon que me ha dado el viejo de aquí al lado para completar mi Pokédex? ¡Porfi, porfi, porfi! ¡Que tengo 1000 yenes!” Lo sorprendente es que la madre está encantada, probablemente no puede parar de pensar en que al fin tendrá una habitación para ella; así que te deja irte y te cura a sus pokémon si hace falta. Te da un bote de spray de pimienta y hala, a correr.

Esto es lo que permite una madre que te quiere

Así empieza Pokémon. Con una madre que deja a su hijo de 10 años salir por el mundo con un Charmander, sabiendo que hay una mafia suelta que roba y secuestra. Pero aún así, yo juego. Es más, voy a entrenar a mi Cyndaquil un ratito.

10 comentarios en “Pokémon

  1. Pingback: Facts about me | Sara Doe

  2. Yo siempre escogía a charmander….y luego me pasaba horas en un trocito de hierba alta donde solo podías dar cuatro pasos intentando cazar un maldito mankey para poder ganar a Brook…

    Me gusta

  3. Muy estereotipico, pero sorprendente tu enfoque.N o te has metido con los propios pokemon, monstruos cuyo unico objetivo es devorar a niñitos que salen sin guardaespaldas a la hierba alta, pero bueno.Muy muy divertido, tu mejor, en opinion de este bloggero nuevo :D

    Me gusta

  4. Es verdad, Ash se larga de casa con 10 años acompañado por una rata eléctrica, una niñata repelente y un negro que lleva siempre los ojos cerrados, y su madre tan contenta. Yo me voy a estudiar fuera y me llaman todos los días para preguntarme si me he muerto. ADV

    Por cierto, Misty es mi tercer amor secreto después de Pétalo y la hermana de Dexter.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s