Qué he aprendido de mi primera vez enamorada

Si me has leído a lo largo de este último año, seguro que has visto que me he enamorado. Pero hasta las trancas. Qué bonito, ¿verdad?

Pues sí, a veces sí. Pero aquí la listilla que siempre escribe posts como si lo supiera todo la ha cagado. La ha cagado pero bien. Y no, no por haber hecho cosas con mala intención, ni por tratar mal a mi pareja (ahora ex-pareja), sino por ignorar luces rojas grandes como catedrales.

Y es que resulta que, si algo me ha quedado claro tras esta primera vez enamorada, es que el amor de verdad es fácil de identificar. Sin embargo (y esto es un gran problema) también es muy fácil confundir una atracción fuerte por amor de verdad. Y eso puede hacer mucho daño, sobre todo al receptor de ese falso amor.

Este es un post muy personal, y me ha costado muchísimo escribirlo. Dos meses, para ser exactos, y aún ahora no creáis que no me resulta difícil hablar sobre el tema. De todos modos, creo que escribir esto me ha ayudado mucho a entender mejor algunas cosas, a verlas con más claridad, y a pasar página un poquito más.

A ver, AL LÍO. Hablemos de todas las red flags:

1. Mis issues

Supe que estaba enamorada de golpe, pero también sé que estarlo me cambió como persona. Solo quería ser la mejor versión de mi misma, y eso me nubló hasta el punto de olvidar cómo era en realidad. Dejé de ser yo misma para convertirme en mi idea de chica perfecta.

Mi meta era que él se enamorara de mí; y creía que yo, tal y como era, no era suficiente. Sí, sí, que esto es para ir al psicólogo lo sé yo también, tranquilos todos.

2. Falta de comunicación

Por otro lado, me callé muchas cosas que me parecían mal, o que me hacían sentir a disgusto, por miedo a que él me dejara. Por miedo a que decidiera que no merecía la pena tanto jaleo y tanta queja.

Este miedo no era infundado, mi ex es una persona que necesita hacer todas las reglas y marcar todos los límites; si siente que se le escapa un poco el control, te lo hace saber distanciándose o enfriándose. ¿Por qué le permití esto a él, cuando en mi vida se lo había permitido a nadie? No lo sé, la verdad.

3. Me apagó a nivel sexual

Tras 3 meses increíbles, con una conexión brutal, en los que tanto él como yo iniciábamos el sexo (buenísimo) sin parar; un día me dijo “Sara, eres más sexual que yo, y a veces lo hago contigo por no decirte que no”. Creedme cuando os digo que JAMÁS había mostrado la más mínima señal de no querer hacer algo, nos lo pasábamos genial, experimentábamos, era divertidísimo, nos mirábamos y se paraba todo, vamos, para potar.

Obviamente, eso me enfrió, y me hizo no atreverme a iniciar nada mínimamente sexual, solo esperaba a que él quisiera hacerlo; y, por supuesto, no era tan activa como al principio cuando esto pasaba. Me daba miedo hacer cualquier cosa que le molestara. Iba siempre de puntillas. No creáis que no se lo dije, lloré muchísimo por este tema, pero…

4. Me hacía sentir pequeña constantemente

Dentro de los issues de mi ex está el hecho de que no quiere hacer cosas que se sienta presionado a hacer. Esto incluye piropos, halagos, valoraciones positivas en general; y, lo peor de todo: tranquilizar a la otra persona cuando se siente insegura.

Claro que al principio lo hacía, los tres primeros meses se desvivió cuando me pasaba algo malo, y sé que mis emociones son mías y que mi seguridad no puede depender de lo que me digan otras personas, pero a veces hace falta que tu pareja te diga cosas bonitas. Yo a él se las decía constantemente, porque las sentía así, porque solo quería que se sintiera grande y querido, él me decía que eso le hacía sentir presionado a decirme cosas bonitas de vuelta, que no quería hacer las cosas bajo presión. Sobra decir que no me dijo nunca que me quería. Supongo que, básicamente, porque no lo sentía.

Esto, sumado al problema del sexo, me hizo sentir cero atractiva y enana a todos los niveles su lado. Dudo mucho que estas sean las cosas que debas sentir en una relación.

5. Había incompatibilidades muy de base

Él solo quería estar en casa, nunca quería ver a mis amigos, yo soy una persona muy sociable, y me encanta estar con ellos. Quería que se conocieran, poder hacer cosas juntos, con más gente. Pero, cuando quedábamos, eso significaba SIEMPRE dejar de lado todo lo demás.

Por ejemplo: si mis amigos hacían una barbacoa o un vermú, él no venía, pero quedábamos a las 8 de la tarde para cenar juntos o lo que fuera. Eso significaba que yo tenía que:

  1. No beber demasiado para no llegar como las cabras a su casa
  2. Dejar un plan en el que me lo estaba pasando bien para verlo a él

Al final eso acaba quemando bastante, la verdad.

Un ejemplo práctico de las diferencias que había entre él al principio y él al final:

Cuando llevábamos dos meses, se fue 10 días a Miami por trabajo, un viernes, mientras él estaba fuera y yo estaba de fiesta, hablamos de que nos echábamos de menos, pero que en menos de una semana ya nos veríamos. Él me dijo que se iba a Fuerteventura 10 días, de vacaciones, a los dos días de volver de Miami. Le dije que no pasaba nada, que teníamos dos días para vernos. Me pidió que fuera con él a Fuerteventura, y me compró los billetes para que fuera con él 4 días de los 10. Insistió muchísimo, porque yo en ese momento estaba FATAL de dinero, pero no quería que él me pagara un viaje. No me gusta que me paguen cosas en general.

Cuando llevábamos 6 meses, tuve que mudarme, tuve que hacer la mudanza en un día, mogollón de maletas. Él se ofreció, pero me dijo que solo podía venir a las 10 de la noche, cuando saliera de jugar a fútbol con amigos, cosa que hacía todas las semanas. Cuando llegó a las 10, simplemente se sentó en el sofá de mi salón, esperó a que llenara el último viaje de maletas (ya había hecho yo sola la mayoría a lo largo del día), me ayudó a bajarlo todo al taxi, y se montó en el taxi conmigo.

No sé, creo que la bajada de interés es bastante evidente.

Después de todos estos dramas, os preguntaréis por qué narices estuve con él casi 9 meses (que no son tantos, pero sí los suficientes como para pasarlo de puta pena tras la ruptura). Pues bien:

  • Estaba enamorada hasta las trancas (tras escribir esto, la verdad es que no entiendo por qué)
  • Es la persona más inteligente que conozco, y eso me hizo admirarle muchísimo y sentirme orgullosa de estar a su lado y aprender de él
  • Lo conocí en un momento de mi vida bastante oscuro: estaba en paro, en un piso en el que tenía problemas graves con mis compañeras de piso, durante unos meses en los que salía de fiesta a bit too much… y él fue un poco como la luz entre toda esa oscuridad
  • Al principio era todo perfecto: siempre era mimoso, quería compartir cosas de su rutina y su vida conmigo, hacía que me derritiera cuando me miraba, el sexo era increíble, nos reíamos todo el rato, era superdetallista… Cuando las cosas empezaron a ir mal, me aferré a los inicios, y ni siquiera veía que eso no iba a volver

Lo más gracioso es que, aún siendo él quien claramente no estaba enamorado de mí, fui yo quien se atrevió a terminar la relación. De algún modo, me atreví a decirle todo lo que pensaba, es cierto que con la esperanza de que recapacitáramos juntos y lo arregláramos, y terminó en ruptura, era consciente de ese riesgo en todo momento. Pero él habría seguido conmigo, evitó la discusión que nos llevó a romper durante semanas, hasta que me rompí por completo y no pude más.

Qué he sacado de esta relación

De todos modos, le agradezco, o me agradezco, haber podido descubrir que puedo estar enamorada, que puedo ser cero egoísta, y que puedo llegar a preocuparme tantísimo por la felicidad de otra persona. Suelo ser bastante fría, y con él no lo fui en absoluto. Le agradezco todo lo que he aprendido sobre mí misma tras la ruptura, y todo lo que me ha hecho ver, todo lo que no aceptaré en futuras relaciones, y todo lo que no me permitiré a mí misma en un futuro.

Así que, Guido, gracias por haber sido lo mejor y lo peor de 2017. Y bueno, también que te den un poquito por el culo.

2 comentarios en “Qué he aprendido de mi primera vez enamorada

  1. Totalmente identificada! Me ha pasado más de una vez. Lo único difícil después es “volverse selectiva” con la persona a la cual vas a volver a designar tu confianza. Se va acortando la lista de posibilidades…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s